Pagar tu importación en partes: un anticipo ahora, el saldo contra documentos
Tu proveedor te pide dinero por adelantado y tú no quieres soltar todo a ciegas. Con Trilla pagas en dos tramos: un anticipo para que arranque, y el saldo cuando embarca tu mercancía y te manda los documentos. Sin abrir una carta de crédito. Es una forma de armar tu pago de importación, dentro de tu operación completa al exterior.
Pagar en partes es una forma de resolver un pago de importación, no un servicio suelto. Va dentro de tu pago al proveedor de importación: tu pago completo al exterior, armado como te conviene. Sirve cuando tu proveedor te pide un anticipo y tú quieres cuidar el resto hasta ver la mercancía embarcada. Si mueves desde 25,000 USD por operación y le compras a proveedores del exterior, esto es para ti. Si buscas un giro personal o un envío familiar, no somos eso: Trilla trabaja con empresas de alimentos que importan y exportan.
Por qué soltar el 100% por adelantado te deja sin red
Muchos proveedores del exterior piden buena parte del pago por adelantado, sobre todo si es tu primera compra o la mercancía es a pedido. Es entendible: ellos también se cuidan. Pero cuando pagas todo antes de que salga la mercancía, cargas con todo el riesgo. El proveedor puede demorar la producción, cambiar las condiciones o embarcar menos de lo acordado. Si eso pasa, tu dinero ya se fue. Y te queda reclamar desde tu país, contra una empresa del otro lado del mundo.
Por algo el pago por adelantado es el más seguro para tu proveedor y el que más te expone a ti: pagas antes de recibir la mercancía. Así lo describe la guía de medios de pago de trade.gov, la agencia de comercio de Estados Unidos. Pagar en partes te saca de ese todo o nada. El anticipo alcanza para que la operación arranque, y el saldo queda atado a que el proveedor cumpla y lo pruebe.
Anticipo y saldo contra documentos: pagas en dos tramos
Pagar una importación en partes es simple. Así funciona:
- 1Acuerdas con tu proveedor un anticipo y el saldo. Un reparto común es un 30% para arrancar y el 70% contra los documentos, pero el corte lo defines tú según la operación.
- 2Pagas el anticipo para que arranque la producción o el despacho.
- 3El proveedor embarca tu mercancía.
- 4Te manda los documentos de embarque: el conocimiento de embarque, la factura comercial y la lista de empaque.
- 5Solo entonces sale el saldo.
Es el punto medio entre dos extremos: pagar todo por adelantado, donde arriesgas de más, y abrir una carta de crédito, que suma un banco, comisiones y semanas de trámite. Tú pagas por tramos, atados a que la mercancía realmente salga.
Por ejemplo, si le compras granos a un proveedor nuevo, dejas el anticipo para que arranque el acopio y el saldo listo para cuando el contenedor esté cargado y con su conocimiento de embarque. Si algo se cae antes del embarque, no pierdes el pago completo: pierdes, como mucho, el anticipo que acordaste. Esa diferencia es la que te deja seguir con tu operación tranquilo mientras tu mercancía cruza el océano.
Qué documentos liberan el saldo (y por qué te cuidan)
El saldo no sale por confianza: sale contra papeles que prueban que tu mercancía salió y va en camino.
En la cobranza contra documentos, a diferencia de una carta de crédito, no hay un banco que se comprometa a pagar la operación, según la Cámara de Comercio de Bogotá: el saldo se libera contra la entrega de esos documentos. Por eso pagas mirando la prueba, no la promesa. Si los documentos no aparecen o no coinciden con lo acordado, el saldo no se mueve.
Cómo lo haces con Trilla, sin abrir una carta de crédito
Con Trilla dejas una orden de pago en dos tramos. El anticipo sale ya, para que tu proveedor arranque. El saldo queda listo y sale cuando el proveedor confirma los documentos de embarque. Tu dinero no se queda quieto en ningún lado: entra para tu pago y pasa directo a tu proveedor, vigilado todo el camino.
No hace falta abrir la carta de crédito del banco. Esa suele ser cara y lenta: comisiones por apertura, por revisión de documentos y por pago, y semanas de trámite antes de que tu proveedor reciba el dinero. Con Trilla el trato es uno solo, y tú ves en qué va cada tramo. Es una pieza de tu pago completo al proveedor de importación.
Lo que el banco central quiere ver de tu anticipo
En varios países de la región, el anticipo sobre una futura importación se informa al banco central a través del mercado de cambios. En Colombia, por ejemplo, la circular reglamentaria DCIP-83 del Banco de la República fija cómo se reportan los pagos anticipados sobre importaciones. No es un trámite que puedas saltarte: un anticipo mal reportado te puede frenar la operación o trabar el saldo más adelante.
Te dejamos el pago ordenado y con su respaldo, con el número de operación y los datos que el reporte necesita, para que ese paso sea simple y tu importación no se trabe por un papel. Y si compras desde más de un país, cada uno pide ese reporte a su manera; te lo dejamos armado según el corredor, para que no tengas que aprender el trámite de cada banco central.
Lo que te vas a preguntar
Pagas en partes, tu proveedor arranca, y tú sigues con tu cosecha.
Pagas tu importación en partes, tu proveedor arranca, y tú sigues con tu próxima cosecha en vez de perseguir un pago. Puedes decir que sí al siguiente contenedor sin que un pago trabado te frene, y crecer con más proveedores y más volumen sin que el dinero sea el cuello de botella. Arma tu pago al proveedor, con anticipo y saldo en un solo trato, dentro de tu pago para importadores.
