El cambio del banco te come el margen, y casi todo el costo se esconde ahí.
No es solo la comisión que ves en el estado de cuenta. El banco también te da un cambio peor que el real y se queda con la diferencia sin desglosarla. Por eso, de tu operación llega bastante menos de lo que esperabas. No es un detalle: en los pagos de un negocio a una empresa, el cambio puede ser hasta el 97% del costo total del pago, según el FSB [FSB].



