Pagos con seguimiento en vivo.
Le pagaste a tu proveedor del exterior y él dice que no le llegó. Miras tu cuenta, miras tu banco, y no ves dónde está tu dinero ni cuándo entra a la de él. Con el seguimiento en vivo ves cada pago paso a paso, desde que sale de tu cuenta hasta que tu proveedor lo recibe, como parte de tu proyecto de pago de principio a fin.
Movemos 500+ pagos de empresas de alimentos como la tuya. Llegamos a 30+ corredores, incluso a los que tu banco no cubre. Cada pago se ve en vivo, paso a paso, sin pedirle nada al banco ni esperar a que alguien conteste. Y en cada operación hay una persona que te acompaña, no un formulario.
Pagos movidos de empresas de alimentos como la tuya.
Corredores, incluso a los que tu banco no cubre.
Cada pago se ve paso a paso, sin pedirle nada al banco ni esperar a que alguien conteste.
En cada operación hay alguien que te acompaña, no un formulario.
Ver tu pago en vivo es una parte de pagar tu proveedor de importación, no un servicio suelto. Abres tu cuenta una vez, creas tu orden de pago con los datos de tu proveedor, y de ahí cada pago que sale lo miras paso a paso, de tu cuenta a la de él.
Trabajamos desde 25,000 dólares por operación, sin tope hacia arriba. Te confirmamos el plazo de tu corredor antes de empezar: el mismo día hábil o hasta 48 horas, según a dónde vaya tu dinero. La ventana es la misma sin importar cuánto tarde: la abres en la app y ves dónde va tu pago en cada momento. Si tu operación es menor a ese monto, o si buscas mandar una remesa personal, no somos la ruta, y te lo decimos de frente.
Le pagaste a tu proveedor y no ves dónde está tu dinero.
El dolor de pagar afuera no siempre es el dinero. Muchas veces es la ceguera. Hiciste el pago, tu proveedor te escribe que no le ha llegado, y tú miras tu cuenta sin saber qué contestarle. Llamas al banco y nadie te dice en qué paso va. Terminas dudando de tu propio pago.
Esa zona ciega se puede medir. Tu pago puede haber salido y estar dando vueltas sin que tú lo veas: cerca del 80% del recorrido de un pago al exterior ocurre en el último tramo, después de que el dinero llegó al banco de tu proveedor y antes de entrar a su cuenta, según la red mundial por la que los bancos se mandan los pagos entre países (Swift). En ese tramo tu dinero avanza, pero tú no lo ves.
Y mientras no lo ves, no decides:
Si lo que te frenó fue que el banco no quiso mover la operación, eso se resuelve cuando el banco rechaza la operación. Aquí el problema es la ventana: mirar tu pago mientras viaja, tarde lo que tarde tu corredor. Nosotros te damos esa ventana.
Qué es el pago con seguimiento en vivo.
El seguimiento de pagos a proveedores te deja ver cada pago al exterior paso a paso, desde que sale de tu cuenta hasta que tu proveedor lo recibe. No llamas al banco ni pides códigos: la ventana es tuya, en tu app. Tres cosas que ves:
En qué paso va tu pago, en el momento.
La confirmación de que salió de tu cuenta, tú mismo.
La llegada a la cuenta de tu proveedor, sin perseguir a nadie.
El proceso es corto. Abres tu cuenta una vez y confirmamos los datos de tu empresa. Creas tu orden de pago, con cuánto le pagas y a qué país, con los datos de tu proveedor. El pago sale por esa vía, y desde ese momento el recorrido completo queda a la vista: lo abres en la app y ves dónde va, sin trámites de consulta. Todo dentro de pagar tu proveedor de importación.
Abres tu cuenta una vez y confirmamos los datos de tu empresa.
Creas tu orden de pago con los datos de tu proveedor.
El pago sale y ves el recorrido completo, paso a paso, en la app.
Lo ves tú mismo, sin llamar al banco ni descifrar un código.
Hoy el mercado sí te ofrece "ver" tu pago, pero nunca del lado tuyo. El banco te manda a su portal de comercio exterior, a llamar al asesor, o a esperar el comprobante cuando ya todo pasó. Otras páginas te piden un código de rastreo técnico que primero le tienes que sacar a tu banco. La ventana siempre es de ellos: tú pides permiso para asomarte.
Y el "en tiempo real" que ya existe es para otra cosa: para personas que mandan dinero a su familia desde una app. Para la empresa que paga un contenedor de comida, nadie lo había armado.
¿Por qué cuesta tanto ver un pago al exterior? Porque tu dinero cruza una cadena de bancos intermediarios y sistemas que no se hablan entre sí. El grupo del G20 que coordina estos pagos trabaja en 19 piezas distintas solo para destrabar ese camino, según el comité de pagos del banco central de los bancos centrales (BIS). Con Trilla la ventana es tuya: abres la app y ves el estado de cada pago, paso a paso, sin pedirle nada a nadie. Y si quieres entender el recorrido completo del dinero, está explicado en cómo funciona el proceso completo.
Pides permiso para asomarte.
Ver el pago salir te deja decidir a tiempo.
Hay decisiones que dependen de ver el dinero moverse, no de que te lo prometan. La más clara es soltar el siguiente paso de tu operación: pedir el despacho, confirmar el embarque, dar la orden de producción. Si no ves que tu pago avanza, esa decisión la tomas a ciegas, o la tomas tarde y frenas tu propio negocio.
Ver tu pago no es un lujo: es lo que el sistema debería darte y todavía no da. Para fin de 2027, quien mueve tu dinero deberá entregarte el seguimiento del pago y el tiempo de entrega esperado, según el grupo del G20 que vigila estos pagos (FSB). Hasta que eso sea la norma, la ventana la pones tú.
Así se ve con la ventana abierta. Un importador le compró harina de trigo a un proveedor en Turquía. No iba a dar la siguiente orden sin saber que el pago había llegado. Creó su orden de pago, vio el dinero salir paso a paso, y confirmó que su proveedor lo recibió: 103,500 dólares, con una comisión de 1.0% y los fondos en 24 horas. El siguiente paso lo decidió viendo el dinero, no esperando una llamada.
Operación real anonimizada · harina de trigo Rep. Dominicana → Turquía
Tu dinero viaja vigilado, y la ventana es tuya.
Son dos cosas distintas, y las dos trabajan para ti. La primera es nuestra: tu dinero solo está de paso, entra para tu pago y sale derecho hacia tu proveedor, vigilado por nosotros todo el camino. La segunda es tuya: la ventana. Lo ves avanzar tú mismo, paso a paso, hasta que tu proveedor lo recibe.
Antes de mover, revisamos a las dos partes de la operación, así sabes con quién estás tratando del otro lado. Esa revisión se hace una vez, al inicio. La ventana, en cambio, te acompaña en cada pago.
Lo que ganas va más allá de la tranquilidad. Dejas de perseguir confirmaciones y vuelves a tu negocio: el siguiente pedido, la producción y el embarque se deciden viendo el dinero llegar, no esperando a que alguien conteste el teléfono.
Tu dinero solo está de paso: entra para tu pago y sale derecho hacia tu proveedor, vigilado por nosotros todo el camino.
Lo ves avanzar tú mismo, paso a paso, hasta que tu proveedor lo recibe. La abres cuando quieras.
